El síndrome del David de Miguel Ángel

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Curioseando por Internet encontré un artículo de El Mundo llamado “El síndrome del David de Miguel Ángel“. Esta magnífica escultura realizada entre 1501 y 1504 y que se puede ver en la Galería de la Academia en Florencia produce un peculiar efecto en algunas personas que la ven por primera vez.

Según la profesora universitaria y psiquiatra Graziella Magherini, esta escultura “embelesa por su belleza formal intrínseca; pero no sólo provoca emociones de tranquila placidez estética. El David también puede provocar sentimientos perturbadores. Los que contemplan esta obra de arte se pueden sentir fuertes y grandes, pero a la vez celosos y envidiosos de ese joven de cuerpo perfecto”. Vamos, que si eres hombre puede ponerte verde de envidia y si eres mujer a lo mejor te sube la libido.

En el siguiente fragmento del artículo hay algunos detalles más que me parecen interesantes:

Lo primero que provoca la visión de la escultura es una especie de ataque de pánico. Ante la grandeza de la escultura de Miguel Angel el espectador se siente aturdido, pierde el equilibrio, se tambalea, teme que se pueda desmayar. La belleza perfecta del David le emociona, pero también le desencadena un sentimiento de envidia. El turista se siente amenazado por la excesiva exquisitez de la obra, lo que le genera un sentimiento vandálico, desatando en él el ansia irrefrenable de destruir esa insoportable concentración de belleza.

«En algunas personas hemos advertido un deseo de dañar la estatua, en un gesto por reafirmar su propio yo, en peligro ante tanta opulencia estética», señala la psiquiatra en declaraciones al rotativo Corriere della Sera. Pero, junto a ese rechazo y esa repulsión, el David también provoca en los espectadores un sentimiento de fuerte atracción carnal al encarnar la obra el ideal por excelencia de belleza masculina. «Casi todos los visitantes consideran la escultura el emblema de la perfección masculina, y en el David el sexo se muestra de manera palpable, en una especie de fusión entre libido y arte», añade la doctora Magherini.

Yo nunca he estado ante la estatua, así que no puedo opinar ni explicar mi experiencia; pero seguro que alguno de vosotros sí, por lo que me encantaría que me contéis vuestras impresiones.

Ya sé que el estudio es un poco peculiar, pero ¿no es espectacular que esto pueda pasar? Tengo que añadir que este síndrome no le ocurre a todas las personas que contemplan el David, sino que curiosamente la mayoría de las personas a las que les afecta son turistas americanos. El doctor Paolo Rossi Prodi, director de Psiquiatría del Hospital Santa María Nuova de Florencia, cree que además del estrés que les genera el largo viaje, les afecta enormemente el hecho de verse en una cultura artística distinta a la suya, tan bella, extraordinaria y clásica.

Otro día os hablaré del síndrome Stendhal, también descubierto y estudiado por la profesora y doctora Magherini.

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5 comentarios en “El síndrome del David de Miguel Ángel

  1. Hace 3 años tuve la oportunidad de ver al David y realmente impresiona porque yo no me laimaginaba tan grande. Desde mi punto de vista es imponente y además admirable lograr reproducir tan perfectamente en una roca la figura de un ser humano. Ahora, lo de querer destruirla, sentir envidia o que se suba la libido me parece un poco exagerado. Tal vez a mi no me dió el síndrome del que hablas.

  2. dexterlucho

    Yo lo he visto y no me produjo ninguna de esas sensaciones. Claro que también es según con la perspectiva que lo mires. Lo único que me causó fué la impresión de estar ante una de las obras más importantes de todos los tiempos.
    Un saludo.

  3. Yo cuando lo vi me acuerdo que me quedé bastante rato embobada mirándolo. Y acto seguido, y sin que me vieran los seguratas porque estaba prohibidísimo, me lié a hacerle fotos. Logré sacar de frente, de espaldas y de perfil.

    La verdad es que uno no puede dejar de mirar todos los detalles (sí, “eso” también es un “detalle” dada sus dimensiones :P).

  4. Daniel Horacio Braga

    Cuando decís “turistas americanos” ¿te referís a estadounidenses? porque América es un continente, con muchos países dentro.
    Si se trata de los habitantes de USA, se entiende perfectamente que algo de tal belleza impacte profundamente sus sentidos obturados por la cultura macdonalds y cocacola…

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