«Sweeney Todd» de Tim Burton

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Sweeney Todd: El barbero diabólico de la calle Fleet. Hace poco menos de una hora que he terminado de ver esta película. Para empezar, me ha parecido que está muy bien. Es una sangría, una articulada venganza, un crimen fútil que acaba al más puro estilo de una tragedia griega. Todo ello en negros y grises remarcados por los fuertes contrastes. No esperaba menos de Tim Burton.

Son pocos los directores que consiguen que casi cualquiera identifique que una película es suya con ver el ambiente, la estética, los actores escogidos, el vestuario, el estilo de música. Ya sé que Sweeney Todd es un musical, que ya le venía casi todo dado en ese aspecto; pero no me negaréis que le viene al pelo -y nunca mejor dicho-. Encaja como un guante en lo hasta ahora conocido.

Un ejemplo de esa identidad es Johnny Depp, que se sale. Huele a Oscar, tanto o más que las chimeneas por las que ascienden los hedores desde el sótano de Mrs. Lovett. Otra cosa es que al final se lo lleve. Hay quien piensa que actuar disfrazado es más sencillo. ¿Recordáis la última película que Depp hizo sin estar bajo el arropo de un disfraz? ¿La ventana secreta (2004)? Probablemente. A lo mejor eso juega en su contra. Esperemos que no porque Depp saca varios registros en este musical, aparte de que canta y eso ya es un plus de complejidad.

Otro ejemplo de esa identidad es Helena Bonham-Carter que, aunque es la mujer de Burton, no ha obtenido el papel por eso. Por lo menos no únicamente por eso. Se mete en la piel de Mrs. Lovett, también canta y también se luce en los registros más paroxísticos. De la alegría al llanto en una entornación de párpados. Alucinante.

Bueno, entrando en materia diré que la historia de Sweeney Todd es la historia de un barbero londinense llamado Benjamin Barker al que le arrebatan su familia y su libertad por capricho de un juez poderoso, el juez Turpin (Alan Rickman). El mismo juez se quedará con la mujer y la hija de Barker. Cuando pasados los años Barker vuelve a Londres, ya ha perdido todo lo que quedaba de ese feliz barbero y se ha convertido en Sweeney Todd, diabólico, lleno de dolor y de ansias de venganza. Turpin se pone en su punto de mira, más cuando se entera de que su mujer ha muerto envenenada y que su hija está retenida en casa de Turpin, jaula dorada. Todd conoce a Mrs. Lovett, la dueña del local que está bajo la antigua casa de Todd. Ella regenta un negocio de pasteles de carne en horas bajas. Todd será su revitalizante y su objeto amoroso, aunque en un sentido platónico.

Poco más os puedo contar, porque poco ya sería demasiado. Puedo añadir que la sangre corre a ríos, que no es muy recomendable para gente de estómago sensible y arcada fácil y que por último, y no menos importante, la película es preciosa. Preciosa en el sentido de cercana a la perfección, exquisita, digna de estimación o aprecio. Que merece la pena, vamos.

Por cierto, Sacha Baron Cohen como Signor Adolfo Pirelli está genial. Nadie como él puede cambiar de acento en menos de un segundo. De italiano a irlandés en un abrir y cerrar de ojos.

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2 comentarios en “«Sweeney Todd» de Tim Burton

  1. no me he leido este post pq quiero verla antes 😉 hoy he estado en el cine viendo los crimenes de oxford y cuando ha salido el anuncio de esta he dicho quiero verla! asi que por si acaso nada de spoilers, mejor que la peli me sorprenda.

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