Plegarias atendidas de Truman Capote

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Capote lo ha vuelto a hacer: me ha conquistado con un libro en el que la ficción y la realidad se entrelazan a la perfección hasta conseguir ser una metonímica crónica de una sociedad y en concreto de lo que afecta a la élite: quién sube, quién baja, cómo ocurren esos movimientos de clases, etcétera.

Plegarias atendidas fue el libro que más problemas le causó a Truman Capote, sobre todo porque le grangeó el odio y la ira de buena parte de la jet-set que se veían reflejados, parafraseados y hasta parodiados en sus líneas. Personajes célebres como Jerry Salinger, Stavros Niarchos, Andy Warhol, la Garbo, Sartre y Simone de Beauvoir, el matrimonio Mathau, Tennessee Williams, Gore Vidal, Albert Camus, Peggy Guggenheim, Samuel Beckett, Jackie Kennedy, etcétera, etcétera, etcétera.

En este breve, pero maravilloso libro, Capote cuenta lo que ha aprendido de la vida mediante el personaje de P. B. Jones, un huérfano que desde que tiene memoria ha sobrevivido aprovechándose de su atractivo y su versatilidad sexual; conviertiéndose en una puta de alto standing de la élite neoyorkina que, al no conseguir éxito como escritor, se dedica a observar, como si de un experimento se tratase, los comportamientos y desviaciones de todo aquel que se cruce en su camino. Así puede hablar tanto de “monstruos perfectos”, es decir, ese tipo de seres depravados que viven entre nosotros y en los que podríamos convertirnos, pero que nos causan el mayor rechazo; como de la sufrida, pero interesante vida de Kate McCloud; y hasta de los nómadas de restaurantes caros y sus historias.

Como siempre destacar el genio de Capote a la hora de vendernos a sus personajes, como es el caso concreto de Kate McCloud, turbadora, por la que he podido llegar a sentir casi el mismo interés y curiosidad que ella causa en el entorno parisino en el que se mueve; el de Ann Hopkins, antes Ann Cutler, quien asesina a su marido y logra salir impune gracias a su perfecto análisis del comportamiento humano y al control que ejerció sobre sus deseos y anhelos hasta hacerlos realidad; o el de Sidney Dillon, un judío rico y atractivo que creyó embrujar con su encanto cuando en realidad estaba siendo burlado sin apercibirse de nada. ¿Y qué decir de nuestro narrado, P. B. Jones? Un ser manipulador, interesado, inmoral, sin principios, frío y calculador; pero a la vez tan interesante y atractivo que sin duda te lo llevarías a casa a tomar el café para que te relatase chismes e historias sobre su vida.

También tengo que decir que cuando leo un libro de Capote me encanta buscarlo entre lo que escribe, es decir, encontrar sus propios pensamientos y opiniones presentados por alguno de sus personajes. Es cierto que en este libro ocurre menos que en A sangre fría, pero también ocurre, como cuando P. B. Jones comenta: “sigo pensando que si cambio todos los nombres podría publicar esto como una novela. Qué coño, no tengo nada que perder. Claro que un par de personas podrían intentar matarme, pero me lo tomaría como un favor”. Más real que este temor, que posteriormente se convirtió en un hecho, no podría haber nada. Además, el libro de relatos que escribe P. B. se denomina Plegarias atendidas y otros relatos, acercando más si cabe ficción y realidad.

De entre todas las posibles citas que podría extraer del libro me voy a quedar con una frase dicha por Ina Coolbirth en el restaurante La Côte Basque al hilo de su reciente divorcio y su poco alentador futuro sentimental: “Es posible que la libertad sea lo más importante en la vida, pero existe algo que podríamos llamar demasiada libertad, y ya no tengo edad para esas cosas”.

Para leer más sobre este frasquito de buen perfume convertido en libro os recomiendo que echéis un ojo a:

Wikipedia: Answered Preyers: The unfinished novel

En Calaix de Sastre por Tremebundo: Truman Capote – Plegarias atendidas

Carlos Yusti: Truman Capote, buitre con ademanes de paloma

En Magazine de El Mundo: La caída a los infiernos de mi amigo Truman Capote

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13 comentarios en “Plegarias atendidas de Truman Capote

  1. Si lo descubres, por favor, vuelve aquí y dímelo, porque me interesa muchísimo. De todas formas, Kate es un personaje tan especial que me parece dicíficl que para crearlo se basase en una única persona. A lo mejor tomó notas de varias conocidas. Quién sabe.

    Un saludo,

    MER

  2. Leo

    Lo unico lamentable de esta novela , es lo terriblemente inconclusa que está, solo tres capítulos de una obra que pretendia ser lo que “En busca del tiempo perdido” de Proust fue para la sociedad del sigloXX.

  3. Soy un lector incipiente de Truman Capote. Estoy leyendo El arpa de hierba y en un rincón de mi casa descansa una novela olvidada, Plegarias atendidas, una lectura que suspendí muy pronto porque la historia no logró interesarme mucho ni cautivarme tanto como otras del mismo autor -por ejemplo, Otras voces, Otros ámbitos-. Sin embargo, espués de leer esta reseña, creo que la retomaré para ver con qué me encuentro más adelante, además ofrece un mejor paralelo con la forma de vida que también hizo célebre a Capote. Saludos

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