Archive for 4/10/07

Vídeo de las juventudes socialistas sobre la asignatura de Educación para la Ciudadanía

La política española se sale de madre a la primera de cambio y esta vez la salida de tono nace en el seno del PSOE. Aunque muchos políticos se empeñen en hablar de radicales, extrema derecha, extrema izquierda, socialismo puro o cualquier otro dogma político inexistente en la España en que vivimos; no hay que ser un cerebro privilegiado para darse cuenta de que la palabrería puede ganar las elecciones, pero engaña y convence a poca gente. Me gustaría poder afirmar con la boca bien llena, pero no puedo, que la sociedad española es plenamente consciente de que los dos partidos dominantes son partidos de centro y que las únicas diferencias plausibles entre ellos se encuentran en materia social y su interpretación de las relaciones sociales; ya que puede que lo hagan mejor o peor en economía, salud, vivienda, obras públicas, industria, etc.; pero al final buscan satisfacer a los españoles y que eso redunde en un voto a sus listas cada cierto tiempo, tanto en elecciones municipales, como generales. Es lo mismo que ocurrió con la corrupción en los pueblos pequeños, las recalificaciones y los sobornos. El bicho está en ambos partidos, no solo en unos o en otros. Y es que todos, todos, somos personas con sentimientos, anhelos, ambición, opiniones, creencias y experiencias que nos han marcado y definido; de un color o de otro, de un lado o de otro, pero personas.

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Esto que escribo nace de la indignación que siento y de la estrechez de miras que adolece nuestra gente y que ha quedado de nuevo patente en el vídeo realizado y distribuido por las Juventudes Socialistas de España para defender la utilidad y necesidad de una asignatura como Educación para la Ciudadanía.

En este vídeo están identificando la incultura y la falta de formación con los pijos, a los que a la vez encasilla en las filas de Nuevas Generaciones, la cantera del PP, por llamarlo de alguna manera. Yo me pregunto ¿no es el mismo error en el que cae el chico del concurso al generalizar con el status de la mujer y los matrimonios homosexuales que el que han cometido los realizadores del vídeo? Y ¿qué me dicen de lo del catecismo? Sinceramente, me parto con todos ustedes.

El final del anuncio dice: “Por la igualdad, la convivencia… Educación para la ciudadanía SÍ”. Basta ya de hipocresías, pero si lo único que hacen en el vídeo es criticar la diferencia y favorecer el odio entre iguales. Eso no es convivencia y, siento decirlo, pero tampoco es educación. Una cosa que he aprendido a lo largo de mi vida es que hay de todo, bueno y malo, en todas partes. Puedes encontrar incultos y retardados sociales a partes iguales a la salidad de Pachá Tarde que en las fiestas del PC. Pero, por encima de todo, lo que puedes encontrar es intransigencia, miedo al diferente, falta de respeto y desconocimiento de la condición humana.

Además, luego escuchamos al Presidente del Gobierno decir en el programa de Ana Rosa Quintana que es un vídeo “simpático” (vincularía al vídeo, pero aún no está en el tubo). Yo me parto el pecho con el vídeo, sobre todo porque es su partido, el que aboga por el progresismo, por el respeto y por la igualdad, el que se ha quedado anclado en y recurre a rencillas de clases a todas luces obsoletas, el que habla con sus actos y deja patente su noción de respeto.

Como diría Mar Twain (va dirigido a todos, absolutamente todos los implicados en el asunto, los que lo defienden, como los que lo detractan, yo también; los que alguna vez han hecho vídeos políticos y los que están por hacerlos) y yo repito a gritos:

“ES MEJOR TENER LA BOCA CERRADA Y PARECER ESTÚPIDO QUE ABRIRLA Y DISIPAR LA DUDA”

4 comments 4 Octubre 2007

Todos dicen I love You de Woody Allen

Woody Allen tenía que probar con todos los géneros cinematográficos habidos y por haber y por eso no podía dejar de lado uno de los más aclamados por el público: el musical. Y así hizo con Todos dicen I love you, vigéismo novena película dirigida por Allen. Esto tenía que ocurrir antes o despué, porque con el mimo que Allen cuida la música de sus películas, un musical era la mejor forma de centrarse en ese aspecto por una vez. Una especie de homenaje, se podría decir; aunque no el único, porque también homenajea, a mi parecer, a la ciudad de Nueva York, embelleciéndola de estación en estación y creando un vínculo patente aunque esté en deslumbrantes ciudades europeas como Venecia o París.

La película, como habréis adivinado por el título, gira en torno a las relaciones amorosas de todos los miembros de una acomodada familia neoyorquina: desde el matrimonio y todas las hijas, hasta el ex-marido de la mujer. Todas ellas son relaciones muy diferentes, determinadas sobre todo por la edad de sus implicados: la indecisión de D. J., el inconformismo de Skylar, los desengaños de Lane y Laura y, por encima del resto, el amor madurado a pesar de los errores de Joe, a veces nublado por otros amores fugaces. Tengo que decir que todos los actores, salvo Drew Barrymore (doblada por Olivia Hayman), cantan sus fragmentos musicales, algo que es llamativo por ejemplo en los caso de Edward Norton, Julia Roberts o Goldie Hawn, de quienes no esperaba que además tuvieran cualidades para la música.

Contiene algún spoiler que otro…

Allen es aquí ese divorciado enamoradizo al que todas las mujeres de las que se enamora dejan sin previo aviso o señal alguna. Esta mala suerte lleva a su antigua familia a tratar de buscarle novias adecuadas y será su hija, D. J. (Natasha Lyonne), quien lo convenza para conquistar a Von (Julia Roberts), una inteligente y guapa neoyorquina un tanto neurótica de la que D. J. conoce todos sus gustos y sueños porque su psiquiatra es la madre de una amiga de clase. Joe está tan desesperado que utiliza todas las tretas que su hija prepara para conquistar a Van, pero como de algo malo no puede nacer nada bueno, el tiro tenía que salirle por la culata. Eso sí, nunca pensaríamos que por el motivo que Van alude.

Un dato curioso es que el novio de Skylar (Drew Barrymore) se llama Holden, nombre recurrente en las películas de Allen y prestado del protagonista de la obra de Salinger El guardián entre el centeno. Holden está encarnado por Edward Norton y he de confesar que el nombre, si de verdad fue tomado a propósito de Caulfield, lo que consigue es hacernos ver las abismales diferencias entre ambos personajes, tal vez remarcadas también por la diferencia de edad, ya que Caulfield no es más que un adolescente inseguro y resentido, frente a este Holden Spence, adulto, conformista y un tanto pusilánime.

Entre todos los personajes a mí me ha gustado especialmente cómo estaba perfilada la forma de ser de Steffi Dandridge (Goldie Hawn), rica de nacimiento y con mucho tiempo libre que dedica a los que no han tenido tanta suerte en la vida, como a los delincuentes encarcelados. Esto da lugar a uno de los momentos más cómicos y a la vez críticos de la cinta: cuando Steffi explica las mejoras que propone para aumentar el bienestar de los presos. Entre las medidas que cita están que las cárceles sean más abiertas (¿?), que cada preso pueda decorar su celda contando con sus decoradores favoritos (¿?) o que en la cocina preparen menús europeos. Así cualquiera… También deja ver su snobismo y conciencia de clase superior cuando su hija Skylar le confiesa que va a dejar a Holden por el recientemente liberado Charles Ferry (un Tim Roth que se sale del mapa con su breve, pero muy talentosa actuación) y Steffi dice que no es merecedor de su hija.

Allen vuelve a introducir sus ideas políticas en la película, en este caso a través de Scott Dandridge (Lukas Haas), único hijo varón de la pareja y que, transitoriamente, defiende las ideas republicanas a capa y espada. La nota de humor y sobre todo de jactancia de Allen reside en el porqué de la militancia temporal del joven. Muy curioso.

De los números musicales me ha llamado gratamente la atención aquel en el que el abuelo, ya muerto, junto con otros espíritus hacen una apología del hedonismo con ese “Ya es muy tarde”, así que disfruta todo lo que puedas. Y como eso es lo que me propongo, aquí termino el artículo y me voy a ver otra peli del señor Allen. Espero que no sea demasiado tarde.

Add comment 4 Octubre 2007


 

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